La ilusión por tener un hijo no sé cómo llega, pero yo la tengo. Lo sé. Desde hace tiempo. Cuando veo a mis hermanos con sus hijos, a mis sobrinos llorando porque se va su madre, gestos y palabras de mi hermana en los niños, esos parecidos...
Me muero de ganas porque esos gestos sean los míos en un niño, porque esas lágrimas sean por mi, por ver la cara/ojos de mi pareja en un niño, por agobiarme planificando el tiempo para recoger al niño de la guardería, pelearme con mi madre por cómo trata a mi hijo...
Ayer estuve con toda la familia. Coincidió que en la mesa de al lado había un grupo de padres con hijos adoptados... Si no pudiera ser nuestro, no quedaría otra, pero ayer me sentí mal por no envidiarlos, por pensar que el nuestro sería nuestro de verdad... Solo habia que ver en sus caras que eran los padres más felices del mundo...
Solo quiero que un niño me llame 'mamá'...
lunes, 12 de septiembre de 2011
viernes, 12 de agosto de 2011
esperanzas estúpidas
Hoy estoy depre otra vez...
No sé porqué, pero a pesar de que sé que no va a ser fácil, todos los meses pienso que quizá este toca, y que quizá por fin, en esta ocasión, a la 3ª va la vencida... Pero no, este mes tampoco.
Te destroza. Y encima llevo dos meses con retrasos... Te haces ilusiones y luego nada...
Joder, solo quiero tener un hijo!
No sé porqué, pero a pesar de que sé que no va a ser fácil, todos los meses pienso que quizá este toca, y que quizá por fin, en esta ocasión, a la 3ª va la vencida... Pero no, este mes tampoco.
Te destroza. Y encima llevo dos meses con retrasos... Te haces ilusiones y luego nada...
Joder, solo quiero tener un hijo!
miércoles, 10 de agosto de 2011
La abuela
El lunes me llegué a ver a mi abuela, y para mi sorpresa, estaba muy bien. Le hizo ilusión que fuera (es cierto que como ya no 'vivía' en su casa hacía mucho que no iba). Pero estaba tranquila. La chica que está con ella está muy pendiente de ella, y da un paseito con ella por las mañanas y la ayuda en lo que necesita.
Me llegaré a final de semana a ver qué tal sigue... Y cuando esté mejor del golpe del otro día, me la llevaré a casa una tarde.
Más tranquila...
Me llegaré a final de semana a ver qué tal sigue... Y cuando esté mejor del golpe del otro día, me la llevaré a casa una tarde.
Más tranquila...
lunes, 8 de agosto de 2011
Madre-abuela-bisabuela
Es mi abuela, la madre de mi madre, la bisa... Y estos días no puedo parar de pensar en ella... Mis tíos, sus hijos, la abandonan, no quieren saber nada de ella.
Este texto es algo que recorrió Facebook hace algunos meses, y que me gustaría colgarle en la puerta de casa de mis tíos estos días:
"4 años: Mamá lo sabe todo, 8 años: Mamá sabe mucho, 12 años: Mamá no sabe tanto, 14 años: Mamá no sabe nada, 16 años: Mamá no se entera, 18 años: Paso de ti, 25 años: Igual Mamá sabe esto, 35 años: Antes de decidirme preguntaré a Mamá, no vaya a ser... 45 años: ¿Qué pensará Mamá de esto? 75 años: Cómo me gustaría poder ...preguntarle esto a Mamá".
Mi abuela Encarna tiene 86 años (o 85, o 87, ni ella lo sabe). Lleva viuda cerca de 20 años, y se maneja aún. Tiene sus achaques: el corazón le funciona al 25% desde hace 30 años, pero ahí está. Su problema: las piernas le matan. Siempre estuvo muy gorda (le encanta comer) y eso sus piernas no lo han soportado. Ahora no puede dar dos pasos sin tener que pararse. Pero su cabeza la tiene muy bien. Nunca supo casi leer ni escribir (dejó la escuela cuando la guerra, y luego ya no volvió). Nunca fue muy lista, pero en estos casi 20 años viuda se ha sabido sacar las castañas del fuego (con la ayuda de mi madre, claro). Es una fantástica cocinera (siempre va con su delantal encima), aunque ahora se cansa de pie, y lo hace todo sentada, pero sus albondigas con salsa de almendras son las mejores (eso sí, engordan como mil porque lo de echarle pan a todo y aceite a saco es algo que ella no ve mal). A mí me enseñó a planchar (y muchas recetas que solo hago de vez en cuando para no añadir kilos a mi más q sobrada silueta). Entre ella y mi abuelo me hacían la cama cuando venían a casa (siempre he odiado hacer la cama...).
Cuando yo vivía en casa de mis padres y ella venía a pasar temporadas, nos peléabamos mucho. Tiene un carácter especial. No es fácil de llevar. Se podría decir que es difícil. Con la edad, en lugar de dulcificarse (nunca fue la abuela dulce de los cuentos) se ha puesto más agria y crítica. La relación con sus hijos siempre ha sido complicada. Si algo le molesta, no sabe callárselo. Las mujeres de mis tíos siempre han tenido muchos problemas con ella, y mi madre también. Como digo, no es fácil.
Ha ido cumpliendo años pasando temporadas en casa de mis padres, y en casa de uno de mis tíos (su hijo mayor no quiso saber nada de ella desde que murió mi abuelo y solo la ve una semana al año o así). En las temporadas que estaba en casa de mis padres, mi madre lo pasaba mal. Mi madre tiene tendencia a la depresión, y mi abuela no es q ayude en esos momentos. Mi madre aguantaba que estuviera un par de meses, pero no más. Y mi padre, pese a todo, la ha aguantado. Aunque a veces haya habido discusiones. En ese tiempo a mi madre le costaba horrores que mi tío se la llevara a su casa (parecía que hasta q tenía q pedir el favor...). Le ha costado miles de peleas en las que él decía que era ella quien tenía que hacerse cargo de la abuela (mentalidad machista auspiciada por su mujer...). En este tiempo, mi madre pensó que lo mejor era que la abuela se quedara en su casa con una mujer que la cuidara, y que en temporadas, ella se la llevara a casa. Mi madre lo ha pensado mucho, lo ha consultado mucho, ha sufrido pensando, y lo tenía decidido cuando este verano mi tío le volvió a dar largas para quedársela un par de meses...
Ahora, a punto de cumplir los 87 (88-86) años sus hijos (mis tíos, q no mi madre) ya le han buscado la solución: se queda en su casa con una mujer que duerma con ella por las noches. Eso no me parece mal. Lo que me parece mal es q mis tíos no quieran ni q los fines de semana vaya a su casa, q ellos la critiquen, echen por tierra todo su esfuerzo por sacarlos adelante...
Ayer me llamó... Estaba destrozada. Me decía: 'Yo solo quiero estar con mis hijos'. No sabéis lo que es escuchar eso, e intentar q no se te rompa el corazón.
Dentro de poco, cuando ya no esté, todos seremos muy buenos y nos acordaremos de ella, pero lo aviso, y lo haré: no pienso dejar q mis tíos, sus mujeres y mis primos derramen una lágrima por ella. Yo me encargaré de reprocharles lo q han hecho, lo mal que le hacen pasar sus últimos días.
Mientras tanto, iré a verla a su casa todo lo que pueda. Me la traeré a mi casa a q me ayude con unas cortinas, a q vea sus pañitos de croché en mis mesas... Pero no podré dejar de sentirme mal...
Solo espero una cosa: q a todos se nos devuelva lo q hacemos. POR FAVOR!
Este texto es algo que recorrió Facebook hace algunos meses, y que me gustaría colgarle en la puerta de casa de mis tíos estos días:
"4 años: Mamá lo sabe todo, 8 años: Mamá sabe mucho, 12 años: Mamá no sabe tanto, 14 años: Mamá no sabe nada, 16 años: Mamá no se entera, 18 años: Paso de ti, 25 años: Igual Mamá sabe esto, 35 años: Antes de decidirme preguntaré a Mamá, no vaya a ser... 45 años: ¿Qué pensará Mamá de esto? 75 años: Cómo me gustaría poder ...preguntarle esto a Mamá".
Mi abuela Encarna tiene 86 años (o 85, o 87, ni ella lo sabe). Lleva viuda cerca de 20 años, y se maneja aún. Tiene sus achaques: el corazón le funciona al 25% desde hace 30 años, pero ahí está. Su problema: las piernas le matan. Siempre estuvo muy gorda (le encanta comer) y eso sus piernas no lo han soportado. Ahora no puede dar dos pasos sin tener que pararse. Pero su cabeza la tiene muy bien. Nunca supo casi leer ni escribir (dejó la escuela cuando la guerra, y luego ya no volvió). Nunca fue muy lista, pero en estos casi 20 años viuda se ha sabido sacar las castañas del fuego (con la ayuda de mi madre, claro). Es una fantástica cocinera (siempre va con su delantal encima), aunque ahora se cansa de pie, y lo hace todo sentada, pero sus albondigas con salsa de almendras son las mejores (eso sí, engordan como mil porque lo de echarle pan a todo y aceite a saco es algo que ella no ve mal). A mí me enseñó a planchar (y muchas recetas que solo hago de vez en cuando para no añadir kilos a mi más q sobrada silueta). Entre ella y mi abuelo me hacían la cama cuando venían a casa (siempre he odiado hacer la cama...).
Cuando yo vivía en casa de mis padres y ella venía a pasar temporadas, nos peléabamos mucho. Tiene un carácter especial. No es fácil de llevar. Se podría decir que es difícil. Con la edad, en lugar de dulcificarse (nunca fue la abuela dulce de los cuentos) se ha puesto más agria y crítica. La relación con sus hijos siempre ha sido complicada. Si algo le molesta, no sabe callárselo. Las mujeres de mis tíos siempre han tenido muchos problemas con ella, y mi madre también. Como digo, no es fácil.
Ha ido cumpliendo años pasando temporadas en casa de mis padres, y en casa de uno de mis tíos (su hijo mayor no quiso saber nada de ella desde que murió mi abuelo y solo la ve una semana al año o así). En las temporadas que estaba en casa de mis padres, mi madre lo pasaba mal. Mi madre tiene tendencia a la depresión, y mi abuela no es q ayude en esos momentos. Mi madre aguantaba que estuviera un par de meses, pero no más. Y mi padre, pese a todo, la ha aguantado. Aunque a veces haya habido discusiones. En ese tiempo a mi madre le costaba horrores que mi tío se la llevara a su casa (parecía que hasta q tenía q pedir el favor...). Le ha costado miles de peleas en las que él decía que era ella quien tenía que hacerse cargo de la abuela (mentalidad machista auspiciada por su mujer...). En este tiempo, mi madre pensó que lo mejor era que la abuela se quedara en su casa con una mujer que la cuidara, y que en temporadas, ella se la llevara a casa. Mi madre lo ha pensado mucho, lo ha consultado mucho, ha sufrido pensando, y lo tenía decidido cuando este verano mi tío le volvió a dar largas para quedársela un par de meses...
Ahora, a punto de cumplir los 87 (88-86) años sus hijos (mis tíos, q no mi madre) ya le han buscado la solución: se queda en su casa con una mujer que duerma con ella por las noches. Eso no me parece mal. Lo que me parece mal es q mis tíos no quieran ni q los fines de semana vaya a su casa, q ellos la critiquen, echen por tierra todo su esfuerzo por sacarlos adelante...
Ayer me llamó... Estaba destrozada. Me decía: 'Yo solo quiero estar con mis hijos'. No sabéis lo que es escuchar eso, e intentar q no se te rompa el corazón.
Dentro de poco, cuando ya no esté, todos seremos muy buenos y nos acordaremos de ella, pero lo aviso, y lo haré: no pienso dejar q mis tíos, sus mujeres y mis primos derramen una lágrima por ella. Yo me encargaré de reprocharles lo q han hecho, lo mal que le hacen pasar sus últimos días.
Mientras tanto, iré a verla a su casa todo lo que pueda. Me la traeré a mi casa a q me ayude con unas cortinas, a q vea sus pañitos de croché en mis mesas... Pero no podré dejar de sentirme mal...
Solo espero una cosa: q a todos se nos devuelva lo q hacemos. POR FAVOR!
viernes, 5 de agosto de 2011
Celebración de cumple
No todo van a ser historias tristes en este blog... El pasado martes, como comenté, fue mi 33 cumpleaños, y aunque no estaba muy animada, entre mi hermana y mi chico consiguieron que se me quitara el 'mal rollo': me hicieron una maravillosa fiesta 'oriental' sorpresa ...
Allí estaban todos mis amigos/as vestidos de orientales (bien fuera chinos, japoneses o árabes- dieron libertad para elegir), y decoración con flores orientales, y comida oriental (desde sushi -ummm- hasta couscous, pasando por arroz 3 delicias...).
Fue una gran sorpresa, y me animó bastante.
Cierto es que se me saltaron algunas lagrimitas al ver la sorpresa, pero luego me lo pasé muy bien.
Quiero darle las gracias a mi hermana porque pese al lío en su casa con sus 3 niños, siempre tiene tiempo para hacerme sonreir (desde siempre). Y como no, a mi chico, que se curró el tema del sushi, y el vestuario de todo el mío (incluso el mío- me compró una camisa china-japonese brutal).
Esperemos que el año que viene haya 'algo más' en mi celebración de cumpleaños...
Allí estaban todos mis amigos/as vestidos de orientales (bien fuera chinos, japoneses o árabes- dieron libertad para elegir), y decoración con flores orientales, y comida oriental (desde sushi -ummm- hasta couscous, pasando por arroz 3 delicias...).
Fue una gran sorpresa, y me animó bastante.
Cierto es que se me saltaron algunas lagrimitas al ver la sorpresa, pero luego me lo pasé muy bien.
Quiero darle las gracias a mi hermana porque pese al lío en su casa con sus 3 niños, siempre tiene tiempo para hacerme sonreir (desde siempre). Y como no, a mi chico, que se curró el tema del sushi, y el vestuario de todo el mío (incluso el mío- me compró una camisa china-japonese brutal).
Esperemos que el año que viene haya 'algo más' en mi celebración de cumpleaños...
Etiquetas:
fiesta sorpresa cumpleaños
martes, 2 de agosto de 2011
Mi 33 cumpleaños
Sé que no he terminado mi historia, pero últimamente no tengo ganas de regodearme en el dolor...
En resumen, y siguiendo por lo que me había quedado: después de ese fin de semana sangrando, el lunes me vuelvo a hacer la beta y es positiva nuevamente y con niveles normales. Sigo embarazada... Una semana de incertidumbres. Vuelvo a hacerme la prueba, y positiva y niveles altos. Estoy embarazada de gemelos. Vuelvo a empezar a sangrar. Voy a urgencias. Se ven los dos saquitos, y no parece nada malo el sangrado. Vuelta a casa... Otro finde de incertidumbre. Lunes. Bien. Por la tarde empiezo a sangrar. Mucho. Me doy de baja en el trabajo, y estoy dos días sin moverme. Miércoles salgo un poco, y mancho. Mucho. Jueves, sigo sangrando. Voy a urgencias. Eco con dos saquitos, pero más pequeños. No hay esperanza... El viernes tengo mi supuesta primera eco con mis ginecologos de reproducción asistida: ya no hay nada. He tenido un aborto. Esta vez de 6 semanas.
...
Ellos me dicen que el tratamiento ha salido bien. Que me he quedado embarazada. Que los abortos son normales... Pero es el segundo...
Ya tengo 3 angelitos en el cielo...
Hoy es mi cumpleaños. Cumplo 33 años, y parece q no se va a cumplir nunca mi mayor deseo...
En resumen, y siguiendo por lo que me había quedado: después de ese fin de semana sangrando, el lunes me vuelvo a hacer la beta y es positiva nuevamente y con niveles normales. Sigo embarazada... Una semana de incertidumbres. Vuelvo a hacerme la prueba, y positiva y niveles altos. Estoy embarazada de gemelos. Vuelvo a empezar a sangrar. Voy a urgencias. Se ven los dos saquitos, y no parece nada malo el sangrado. Vuelta a casa... Otro finde de incertidumbre. Lunes. Bien. Por la tarde empiezo a sangrar. Mucho. Me doy de baja en el trabajo, y estoy dos días sin moverme. Miércoles salgo un poco, y mancho. Mucho. Jueves, sigo sangrando. Voy a urgencias. Eco con dos saquitos, pero más pequeños. No hay esperanza... El viernes tengo mi supuesta primera eco con mis ginecologos de reproducción asistida: ya no hay nada. He tenido un aborto. Esta vez de 6 semanas.
...
Ellos me dicen que el tratamiento ha salido bien. Que me he quedado embarazada. Que los abortos son normales... Pero es el segundo...
Ya tengo 3 angelitos en el cielo...
Hoy es mi cumpleaños. Cumplo 33 años, y parece q no se va a cumplir nunca mi mayor deseo...
martes, 19 de julio de 2011
Otro palo
Justo el día antes que me tocara hacerme mi primera beta, empecé a sangrar, y lo dimos todo por perdido (otro palo). Pero a pesar de eso, fuimos al hospital a comentarlo y pedir consejo. Nos recomendaron que, pese a todo, me hiciera el análisis. Me lo hice sin muchas esperanzas.
Tras la analítica, mi pareja me llevó por ahí… No queríamos pensar. Ya habíamos tenido un mal rato el día anterior. Pues camino de un centro comercial, nos llaman. Conducía yo. “Amaya, enhorabuena. Estás embarazada. Tienes unos niveles normales de beta”. No podía ser!!! Si estaba sangrando como una regla normal… Se lo cuento a la bióloga, y lo primero que me dice es que no me deje de poner la progesterona (yo ya la había dejado el día anterior), y que doble la dosis. Miedo, ilusión, no saber qué pensar. Lo peor: ver a mi pareja llorando de emoción…
Llamamos de nuevo a los ginecólogos y no conseguimos hablar con ellos (estaban en quirófano). La enfermera, tras preguntarle, nos dice que sí que puede que esté embarazada, y que puede que se esté “perdiendo” (esa palabra utilizó)…. Más preocupación, más dolor…
Un fin de semana entero sangrando más que una regla normal. Un fin de semana horrible. Sin parar de pensar las razones por las que a nosotros nos tenía que resultar tan difícil algo que a mucha gente le viene sin buscarlo ni quererlo…
Tras la analítica, mi pareja me llevó por ahí… No queríamos pensar. Ya habíamos tenido un mal rato el día anterior. Pues camino de un centro comercial, nos llaman. Conducía yo. “Amaya, enhorabuena. Estás embarazada. Tienes unos niveles normales de beta”. No podía ser!!! Si estaba sangrando como una regla normal… Se lo cuento a la bióloga, y lo primero que me dice es que no me deje de poner la progesterona (yo ya la había dejado el día anterior), y que doble la dosis. Miedo, ilusión, no saber qué pensar. Lo peor: ver a mi pareja llorando de emoción…
Llamamos de nuevo a los ginecólogos y no conseguimos hablar con ellos (estaban en quirófano). La enfermera, tras preguntarle, nos dice que sí que puede que esté embarazada, y que puede que se esté “perdiendo” (esa palabra utilizó)…. Más preocupación, más dolor…
Un fin de semana entero sangrando más que una regla normal. Un fin de semana horrible. Sin parar de pensar las razones por las que a nosotros nos tenía que resultar tan difícil algo que a mucha gente le viene sin buscarlo ni quererlo…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
