Es mi abuela, la madre de mi madre, la bisa... Y estos días no puedo parar de pensar en ella... Mis tíos, sus hijos, la abandonan, no quieren saber nada de ella.
Este texto es algo que recorrió Facebook hace algunos meses, y que me gustaría colgarle en la puerta de casa de mis tíos estos días:
"4 años: Mamá lo sabe todo, 8 años: Mamá sabe mucho, 12 años: Mamá no sabe tanto, 14 años: Mamá no sabe nada, 16 años: Mamá no se entera, 18 años: Paso de ti, 25 años: Igual Mamá sabe esto, 35 años: Antes de decidirme preguntaré a Mamá, no vaya a ser... 45 años: ¿Qué pensará Mamá de esto? 75 años: Cómo me gustaría poder ...preguntarle esto a Mamá".
Mi abuela Encarna tiene 86 años (o 85, o 87, ni ella lo sabe). Lleva viuda cerca de 20 años, y se maneja aún. Tiene sus achaques: el corazón le funciona al 25% desde hace 30 años, pero ahí está. Su problema: las piernas le matan. Siempre estuvo muy gorda (le encanta comer) y eso sus piernas no lo han soportado. Ahora no puede dar dos pasos sin tener que pararse. Pero su cabeza la tiene muy bien. Nunca supo casi leer ni escribir (dejó la escuela cuando la guerra, y luego ya no volvió). Nunca fue muy lista, pero en estos casi 20 años viuda se ha sabido sacar las castañas del fuego (con la ayuda de mi madre, claro). Es una fantástica cocinera (siempre va con su delantal encima), aunque ahora se cansa de pie, y lo hace todo sentada, pero sus albondigas con salsa de almendras son las mejores (eso sí, engordan como mil porque lo de echarle pan a todo y aceite a saco es algo que ella no ve mal). A mí me enseñó a planchar (y muchas recetas que solo hago de vez en cuando para no añadir kilos a mi más q sobrada silueta). Entre ella y mi abuelo me hacían la cama cuando venían a casa (siempre he odiado hacer la cama...).
Cuando yo vivía en casa de mis padres y ella venía a pasar temporadas, nos peléabamos mucho. Tiene un carácter especial. No es fácil de llevar. Se podría decir que es difícil. Con la edad, en lugar de dulcificarse (nunca fue la abuela dulce de los cuentos) se ha puesto más agria y crítica. La relación con sus hijos siempre ha sido complicada. Si algo le molesta, no sabe callárselo. Las mujeres de mis tíos siempre han tenido muchos problemas con ella, y mi madre también. Como digo, no es fácil.
Ha ido cumpliendo años pasando temporadas en casa de mis padres, y en casa de uno de mis tíos (su hijo mayor no quiso saber nada de ella desde que murió mi abuelo y solo la ve una semana al año o así). En las temporadas que estaba en casa de mis padres, mi madre lo pasaba mal. Mi madre tiene tendencia a la depresión, y mi abuela no es q ayude en esos momentos. Mi madre aguantaba que estuviera un par de meses, pero no más. Y mi padre, pese a todo, la ha aguantado. Aunque a veces haya habido discusiones. En ese tiempo a mi madre le costaba horrores que mi tío se la llevara a su casa (parecía que hasta q tenía q pedir el favor...). Le ha costado miles de peleas en las que él decía que era ella quien tenía que hacerse cargo de la abuela (mentalidad machista auspiciada por su mujer...). En este tiempo, mi madre pensó que lo mejor era que la abuela se quedara en su casa con una mujer que la cuidara, y que en temporadas, ella se la llevara a casa. Mi madre lo ha pensado mucho, lo ha consultado mucho, ha sufrido pensando, y lo tenía decidido cuando este verano mi tío le volvió a dar largas para quedársela un par de meses...
Ahora, a punto de cumplir los 87 (88-86) años sus hijos (mis tíos, q no mi madre) ya le han buscado la solución: se queda en su casa con una mujer que duerma con ella por las noches. Eso no me parece mal. Lo que me parece mal es q mis tíos no quieran ni q los fines de semana vaya a su casa, q ellos la critiquen, echen por tierra todo su esfuerzo por sacarlos adelante...
Ayer me llamó... Estaba destrozada. Me decía: 'Yo solo quiero estar con mis hijos'. No sabéis lo que es escuchar eso, e intentar q no se te rompa el corazón.
Dentro de poco, cuando ya no esté, todos seremos muy buenos y nos acordaremos de ella, pero lo aviso, y lo haré: no pienso dejar q mis tíos, sus mujeres y mis primos derramen una lágrima por ella. Yo me encargaré de reprocharles lo q han hecho, lo mal que le hacen pasar sus últimos días.
Mientras tanto, iré a verla a su casa todo lo que pueda. Me la traeré a mi casa a q me ayude con unas cortinas, a q vea sus pañitos de croché en mis mesas... Pero no podré dejar de sentirme mal...
Solo espero una cosa: q a todos se nos devuelva lo q hacemos. POR FAVOR!
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