Tras descubrir nuestros problemas de fertilidad, nos recomendaron empezar con tratamientos de fertilidad. Nos decidimos hacerlo de forma privada porque pensamos que iba a ser más rápido. Dicho y hecho. En nuestra primera cita en el Hospital Quirón de Málaga ya nos estaban recetando la medicación necesaria para empezar con la hormonación para hacerme una FIV (descartaron de primera hora la IA).
Lo empezamos por inercia. Les pedimos dinero a nuestros padres (qué haríamos sin ellos!), y empecé con los pinchazos, los controles, los nervios... Y en menos de un mes ya me habían hecho la punción para extraer 5 folículos (todo un logro para mi estado según mis ginecólogos). La transferencia fue al final de 3 porque uno se perdió por el camino, y el otro no se veía muy bien.
El día 3 de abril me hicieron la transferencia. Y ahora a esperar 15 días. No se los deseo a nadie... Llevas bien la primera semana, pero la segunda, ufff... Me iba a morir. Supongo que muchas de vosotras habéis pasado por lo mismo y sabréis lo que es ir al baño cada 5-10 minutos para ver si había alguna ‘novedad’… Pues, eso, más supuestos dolores de regla, o de embarazo (¿?), supuestas náuseas, imágenes de embarazadas por todos sitios, y bebés, y niños…
martes, 19 de julio de 2011
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